MÉDICOS SIN FRONTERAS

Poco más de tres años después del fin del largo conflicto entre las fuerzas del gobierno y los rebeldes tamiles, la organización médico-humanitaria ha transferido su programa de salud mental en el distrito de Mullaitivu, en el norte de Sri Lanka, tras un progresivo traspaso de actividades médicas en los últimos 18 meses.

Un cirujano de MSF visita a una paciente en el hospital Mullaitivu de Sri Lanka. © Eddy McCall/MSF

El traspaso del programa de salud mental se dio por finalizado en agosto de 2012, cuando las actividades de Médicos Sin Fronteras (MSF) fueron asumidas por World Vision, una reconocida organización internacional con un plan operacional a largo plazo para el norte del país.

Durante los últimos 18 meses, MSF había ido traspasando progresivamente sus actividades médicas en el hospital de Mullaitivu al Ministerio de Salud de Sri Lanka. “El hospital general del distrito de Mullaitivu apenas funcionaba en 2010 cuando MSF decidió prestar su apoyo para mejorar el acceso a la atención sanitaria durante el periodo de reasentamiento de los desplazados por el conflicto”, explica la responsable de proyectos de MSF en Sri Lanka, Marie Ouannes.

De 2006 a 2011, MSF trabajó en el hospital de Point Pedro, en el vecino distrito de Jaffna,  dando apoyo a los servicios de urgencias, salud materna, cirugía y control de infecciones. Estas actividades fueron traspasadas con éxito al Ministerio de Salud en diciembre del año pasado. En 2011, el personal de MSF practicó 1.720 intervenciones quirúrgicas, realizó más de 6.900 consultas urgentes y 5.300 controles prenatales, y asistió 929 partos.

El traspaso de actividades en el hospital de 80 camas de Mullaitivu se fue haciendo de forma progresiva a lo largo de 2012. Durante 2011, el equipo de MSF había atendido unas 5.000 urgencias, realizado 1.004 intervenciones de cirugía mayor y 2.295 controles prenatales, y asistido 329 partos. MSF también rehabilitó las instalaciones eléctricas y de agua y saneamiento del hospital, y ayudó a motar el servicio de laboratorio.

Para dar acceso a atención primaria de salud y servicios especializados a poblaciones aisladas en zonas remotas del distrito de Mullaitivu, MSF empezó un proyecto de clínicas móviles en diciembre de 2010. En 2011, los equipos móviles visitaron semanalmente cinco distintos emplazamientos, donde realizaron un total de 11.524 consultas (a un promedio de unas 200 por semana), mayoritariamente en la división de Puthukkudiyiruppu.

Necesidades de salud mental

Numerosas comunidades en zonas afectadas por los enfrentamientos –especialmente cruentos en Mullaitivu, territorio controlado por los rebeldes Tigres de Liberación de la Tierra Tamil o LTTE– fueron testigos de incidentes profundamente traumáticos durante la última fase de la guerra civil. Aunque las heridas físicas pueden haberse curado, siguen siendo muchas las necesidades en materia de salud mental. Muchas personas lo perdieron todo durante la guerra y se enfrentaron a nuevas dificultades en el proceso de reasentamiento.

Basándose en su amplia experiencia de trabajo en entornos de conflicto y postconflicto, MSF lanzó actividades de salud mental en 2009, en colaboración con el Ministerio de Salud y con el Colegio de Psiquiatras de Sri Lanka, primero en Menik Farm, un campo para cientos de miles de desplazados por la guerra en el distrito de Vavuniya, y más tarde en ocho emplazamientos distintos del distrito de Mullaitivu, incluido un pabellón en el hospital general del distrito, así como clínicas móviles para llegar a las comunidades más remotas.

Entre febrero de 2011 y julio de 2012, MSF organizó 4.629 sesiones individuales y grupos de apoyo para personas que padecían trastornos psicológicos y psiquiátricos, con especial atención a los niños, las mujeres, los ancianos y los discapacitados. Un psiquiatra también hizo un seguimiento médico de los pacientes diagnosticados con estrés postraumático, depresión, psicosis y epilepsia.

También se organizaron sesiones de grupo para los alumnos de las escuelas y se ofreció formación para enseñar a los maestros a identificar a los niños con problemas de salud mental. Otros objetivos del programa fueron, entre otros, la creación de un sistema de referencia eficiente dentro de las estructuras de salud locales para las personas que necesitaban atención de salud mental, así como de un equipo de asesores locales y promotores de apoyo comunitarios.

En agosto de 2012, MSF dio por finalizada su intervención: “Como organización médica y humanitaria especializada en emergencias, MSF tiene que asignar sus limitados recursos allí donde las necesidades médicas de las poblaciones son mayores,” declara Marie Ouannes. “En el norte de Sri Lanka, hay otras organizaciones mejor preparadas que nosotros para afrontar procesos de recuperación a largo plazo, que ya pueden llegar a las poblaciones necesitadas de asistencia”.

MSF seguirá la situación en Sri Lanka y estará preparada para prestar asistencia de emergencia en caso necesario. La organización trabajó en el país de 1986 a 2003, con la firma de un efímero alto el fuego, regresando en 2004 para prestar asistencia tras el tsunami, antes de iniciar nuevas actividades en mayo de 2006 en respuesta a una escalada del conflicto en el norte del país. MSF traspasó sus últimas actividades en agosto de 2012.