MÉDICOS SIN FRONTERAS

Médicos Sin Fronteras (MSF) reclama a la Unión Europea (UE) que reconsidere inmediatamente sus políticas sobre migrantes y controles fronterizos y deje de poner en riesgo miles de vidas de quienes tratan de alcanzar las costas europeas. Esta nueva petición se produce tras el trágico naufragio en las aguas del Canal de Sicilia, próximas a Lampedusa, que podría haber costado la vida de 300 personas migrantes que trataban de llegar a Europa.

 

Migrantes,refugiados y solicitantes de asilo llegan a Augusta (Sicilia) en 2014. © Ikram N’gadi

 

“Debido a la creciente inestabilidad a la que estamos asistiendo en Libia, Siria e Irak, solo podemos esperar que la llegada de migrantes siga creciendo a medida que más personas huyen de la guerra”, afirma Manu Moncada, coordinador de Operaciones de MSF en Italia.

“Las restrictivas políticas en materia de control de fronteras de los Estados miembros de la UE han dejado la peligrosa ruta marítima como la única opción para la migración desesperada de estas personas. Italia y otros Estados miembros de la UE – continúa Moncada – deben asumir sus responsabilidades para hacer frente a la situación y evitar estas muertes innecesarias”.

Tras el cierre de la operación de rescate marítimo de la Marina italiana ‘Mare Nostrum’ el año pasado, MSF expresó su preocupación respecto a que la situación podría tornarse catastrófica. En los próximos meses, cuando con la mejora de las condiciones climatológicas aumenten las salidas de migrantes que tratan de cruzar el Mar Mediterráneo el resultado solo puede ser más trágico aún.

En este sentido, MSF reitera que los trabajos de rescate en el mar son absolutamente imprescindibles cuando las personas no tienen otras opciones legales para llegar a Europa. Estas personas no deberían tener que arriesgar sus vidas una segunda vez cuando ya están huyendo del peligro en sus países de origen.

La ruta del Mediterráneo central es la más peligrosa de todos los trayectos para llegar a Europa, no sólo por el riesgo de morir en el mar, sino también por la extrema violencia empleada contra los migrantes y refugiados.

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Inmigrantes en uno de los barcos con letreros pidiendo "Libertad" (Gabriele del Grande)

Cientos de migrantes provenientes del norte de África que permanecían detenidos desde hace seis días en dos barcos atracados en los puertos de Palermo y Porto Empedocle, en Sicilia, han sido repatriados.

Francesca Zuccaro, responsable de proyectos de migración de MSF en Italia, cuenta que los dos barcos han sido vaciados y que en estos momentos están repatriando a los migrantes del barco que estaba en Porto Empedocle.

(Gabriele del Grande)

Todas estas personas han estado durante seis días en estos barcos sin que ninguna organización humanitaria independiente haya tenido acceso a ellos. A esta situación hay que sumarle que ya habían estado previamente detenidas durante días o incluso semanas en Lampedusa, donde los equipos de MSF están teniendo también muchas dificultades para acceder.

Debido al acuerdo firmado entre Túnez e Italia, las personas provenientes de Túnez son considerados como inmigrantes ilegales. Es extremadamente difícil para ellos pedir el derecho de asilo en los centros de tránsito. La mayoría son repatriados a Túnez sin obtener ningún tipo de información legal. Aquellos a los que se les da la oportunidad de hacer la solicitud son transferidos a centros de detención (CIE) donde pueden estar hasta 18 meses. Sin embargo, las personas provenientes de Libia son enviadas directamente a centros abiertos para solicitantes de asilo. Por ello, desde MSF apelamos a una mayor transparencia en la futura gestión de la acogida de migrantes y refugiados procedentes de Libia y Túnez.