MÉDICOS SIN FRONTERAS

Desde Médicos Sin Fronteras nos sumamos al rechazo de la patente europea del sofosbivur, un medicamento clave contra la hepatitis C. Así, el pasado día 27 de marzo y junto con Médicos del Mundo, Salud por Derecho y otras organizaciones de la sociedad civil de 17 países, presentamos ante la Oficina Europea de Patentes (OEP) una nueva oposición a la patente de dicho fármaco por parte de la empresa Gilead ya que esto supone una imposición de barreras que impide a millones de personas recibir tratamiento contra la enfermedad.

El sofosbivur es la columna vertebral de la mayoría de los tratamientos combinados para la hepatitis C. Este conforma el eje de una gama de antivirales de acción directa (AAD) orales que han llegado al mercado en los últimos cuatro años y que han disparado las tasas de curación. Si tenemos en cuenta que se estima que alrededor de 80 millones de personas en todo el mundo padecen esta enfermedad, el fármaco se convierte en un producto más que clave. Las cifras son alarmantes, ya que, y a pesar de que la enfermedad puede curarse con combinaciones de otros fármacos orales, se calcula que más de 700.000 enfermos mueren cada año debido a las complicaciones de la hepatitis C.


“Con 80 millones de personas en todo el mundo viviendo con hepatitis C, el tratamiento tiene que estar disponible para todos los que lo necesiten, sin importar dónde vivan”, señala el Dr. Isaac Chikwanha, asesor médico de hepatitis C de la Campaña de Acceso a medicamentos de MSF. “El precio del sofosbuvir excluye del tratamiento a millones de personas que precisan de él. El tratamiento está siendo restringido o, simplemente, no está disponible en muchos lugares del mundo. Rusia y muchos países de renta media como Tailandia y Brasil son un ejemplo de ello. Un medicamento que cura no hace ningún bien si la gente que lo necesita no puede pagarlo”.

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La nueva ‘Patent Opposition Database’ permite a la sociedad civil compartir información sobre patentes y derechos de propiedad intelectual, a fin de potenciar el acceso a medicamentos genéricos en países cada vez más afectados por los precios que imponen las grandes compañías farmacéuticas.

Cartel anunciativo de la web lanzada por MSF / MSF

Médicos Sin Fronteras (MSF) ha lanzado hoy una página web para que la sociedad civil y grupos de pacientes en los países en desarrollo puedan impugnar patentes farmacéuticas injustificadas. La ‘Patent Opposition Database’ (Base de Datos para la Impugnación de Patentes) aparece en un momento en el que muchos países en desarrollo se enfrentan a precios farmacéuticos prohibitivos porque las patentes bloquean la producción de versiones genéricas de más bajo coste. MSF depende de medicamentos asequibles para su trabajo en más de 60 países. En el caso del tratamiento del VIH/sida, más del 80% de los medicamentos utilizados en los países en desarrollo son genéricos.

“Las compañías farmacéuticas solicitan patentes sistemáticamente o se les conceden monopolios farmacéuticos incluso cuando no hay justificación para ello,” explica Michelle Childs, directora de Incidencia Política de la Campaña de Acceso a Medicamentos Esenciales de MSF. “Es un mito que todas las solicitudes de patentes presentadas son válidas. Si se mira con detenimiento, una solicitud de patente puede no cumplir con uno o más de los requisitos legales exigidos. El objetivo de esta base de datos on line es ayudar a la sociedad civil y a los grupos de pacientes a impedir que las patentes bloqueen el acceso de las personas a medicamentos más asequibles”.

Impugnaciones y competencia de genéricos

Las leyes de Comercio Internacional permiten presentar impugnaciones de patentes –la forma legal de impedir o anular la concesión de patentes injustificadas— para que los medicamentos se patenten de forma controlada y equilibrada. En países donde está permitida, como Tailandia, Brasil o India, la impugnación de patentes ha conseguido impedir que se concedan monopolios de patentes y ha permitido la competencia de genéricos, reduciendo así el precio de los medicamentos.

“La impugnación de patentes en India nos ha permitido utilizar versiones genéricas asequibles de medicamentos clave para el VIH, como la combinación de lopinavir/ritonavir”, afirma la Dra. Esther C. Casas, especialista en VIH y tuberculosis de MSF en los proyectos de Zimbabue.

“Debido al volumen de solicitudes, las oficinas de patentes locales pueden llegar a pasar por alto información y conceder patentes injustificadas”, declara Vikas Ahuja, presidente de la Delhi Network of Positive People. “El solo hecho de combinar dos o tres píldoras en una, o de utilizar prácticas conocidas en la industria farmacéutica para formular un medicamento no debería considerarse suficientemente innovador para conceder una nueva patente por 20 años más, por ejemplo. Presentando impugnaciones de patentes, podemos remarcar esta información, reduciendo así la posibilidad de que se concedan patentes injustificadas”.

Dos ejemplos de éxito

La impugnación por parte de grupos y asociaciones de India de la solicitud de patente de GlaxoSmithKline en ese país para la dosis fija combinada de zidovudina/lamivudina, utilizada para tratar el VIH, basándose en que no se trataba de una nueva invención (requisito legal para la concesión de la patente) sino simplemente de la combinación de dos medicamentos existentes. El uso de esta combinación ahora está ampliamente extendido en los países en desarrollo.

Una impugnación previa, presentada por la Cancer Patients Aid Association de India, espoleó la denegación de la solicitud de patente por parte de Novartis para la forma salina (mesilato) del imatinib, basándose en que el medicamento era meramente una nueva forma de uno ya existente. El caso Novartis, que ahora se debate en el Tribunal Supremo de India, precipitó la producción genérica local de este anticancerígeno para el tratamiento de la leucemia mieloide crónica, pasando de costar más de 2.158 dólares americanos al mes a 174 dólares mensuales: una bajada de precio del 92%.

“Una patente injustificada no solo retrasa la entrada de la competencia que contribuirá a una reducción de precios, sino que también socava cualquier impulso en favor de verdaderas innovaciones”, declara Michelle Childs. “Las compañías farmacéuticas tienen muy pocos medicamentos innovadores en su cadena de desarrollo y quieren evitar a toda costa la competencia de productores genéricos, mediante la obtención de más patentes para viejas moléculas o para procesos que no son nuevos”.

Un nuevo recurso para el acceso a medicamentos

La ‘Patent Opposition Database’ tiene por objetivo guiar a los grupos de la sociedad civil en el proceso de impugnación de patentes injustificadas. Permitirá que las organizaciones forjen nuevas alianzas y compartan conocimientos especializados vitales, puesto que una solicitud de patente a menudo puede impugnarse en diferentes países por los mismos motivos. La base de datos de la nueva web contiene un listado de 45 impugnaciones de patentes asociadas a medicamentos clave y más de 200 documentos adicionales que ayudarán a realizar futuras impugnaciones, que se irán ampliando con la inclusión de nuevos datos.

MSF lanza su base de datos on line coincidiendo con el décimo aniversario de la primera impugnación de una patente por parte de un grupo de pacientes tailandeses de la AIDS Access Foundation, con la que consiguieron que los tribunales de su país anulasen una patente injusta e injustificada para la didanosina, un medicamento para tratar el VIH.

“Por aquel entonces, no teníamos más alternativa que intentar impugnar la patente. Los precios prohibitivos de los antirretrovirales hacían que escasearan en los países en desarrollo, y nuestras vidas pendían de un hilo”, ha declarado Nimit Tien U-dom, director de la AIDS Access Foundation, durante una manifestación en Bangkok con motivo del décimo aniversario del caso de la didanosina.