MÉDICOS SIN FRONTERAS

El documento obliga a desembarcar a los supervivientes en un lugar seguro en vez de ser transferidos, lo que disminuirá la eficiencia y el número de rescates, con terribles consecuencias humanitarias. Además, no prohíbe que la policía esté armada a bordo, lo que atenta contra nuestros principios fundamentales.

© Anthony Jean/SOS MEDITERRANEE

Mantenemos nuestro compromiso con salvar vidas en el Mediterráneo, pero no firmaremos el código de conducta italiano para ONG que operan barcos de rescate. Así lo informamos formalmente al Ministerio del Interior italiano el pasado 31 de julio de 2017.

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Inmigrantes en uno de los barcos con letreros pidiendo "Libertad" (Gabriele del Grande)

Cientos de migrantes provenientes del norte de África que permanecían detenidos desde hace seis días en dos barcos atracados en los puertos de Palermo y Porto Empedocle, en Sicilia, han sido repatriados.

Francesca Zuccaro, responsable de proyectos de migración de MSF en Italia, cuenta que los dos barcos han sido vaciados y que en estos momentos están repatriando a los migrantes del barco que estaba en Porto Empedocle.

(Gabriele del Grande)

Todas estas personas han estado durante seis días en estos barcos sin que ninguna organización humanitaria independiente haya tenido acceso a ellos. A esta situación hay que sumarle que ya habían estado previamente detenidas durante días o incluso semanas en Lampedusa, donde los equipos de MSF están teniendo también muchas dificultades para acceder.

Debido al acuerdo firmado entre Túnez e Italia, las personas provenientes de Túnez son considerados como inmigrantes ilegales. Es extremadamente difícil para ellos pedir el derecho de asilo en los centros de tránsito. La mayoría son repatriados a Túnez sin obtener ningún tipo de información legal. Aquellos a los que se les da la oportunidad de hacer la solicitud son transferidos a centros de detención (CIE) donde pueden estar hasta 18 meses. Sin embargo, las personas provenientes de Libia son enviadas directamente a centros abiertos para solicitantes de asilo. Por ello, desde MSF apelamos a una mayor transparencia en la futura gestión de la acogida de migrantes y refugiados procedentes de Libia y Túnez.


Cientos de migrantes provenientes del norte de África permanecen detenidos desde hace seis días en dos barcos atracados en los puertos de Palermo y Porto Empedocle, en Sicilia. Médicos Sin Fronteras (MSF) expresa su preocupación por su situación y pide a las autoridades de Palermo y Agrigento que permitan a los equipos de la organización acceder a los barcos para verificar las condiciones de salud de los migrantes.

“Estas personas estaban recluidas desde hace días, algunas incluso semanas, en una zona del centro de acogida de Lampedusa a la que a menudo se había denegado el acceso a los equipos de MSF”, explica Francesca Zuccaro, responsable de proyectos de migración de MSF en Italia. “Es inconcebible que estos migrantes sigan siendo llevados de aquí para allá, a lugares cada vez más aislados, sin que las organizaciones humanitarias tengan la posibilidad de comprobar sus condiciones de salud”.

Estos días MSF también ha solicitado a las autoridades visitar el centro provisional de acogida de Pozzallo, donde se encuentran al menos 50 migrantes transferidos desde Lampedusa. “La prefectura de Ragusa nos ha denegado el acceso alegando motivos de seguridad, a pesar de que anteriormente hemos visitado ese mismo centro sin ningún problema”, declara Zuccaro.

Según han podido constatar los equipos de MSF en anteriores visitas, las condiciones en Pozzallo son inadecuadas e insuficientes para que los migrantes permanezcan allí más de 48 horas. “El médico del centro solo pasa consulta durante dos horas al día y faltan servicios de apoyo psicosocial, de mediación lingüística y de orientación legal para migrantes y solicitantes de asilo”, añade Francesca Zuccaro.

Apelando a una mayor transparencia en la futura gestión de la acogida de migrantes y refugiados procedentes de Libia y Túnez, MSF pide libre acceso a los barcos y a todos los lugares donde estas personas se encuentran detenidas para poder valorar su estado de salud.