MÉDICOS SIN FRONTERAS

Nuestra pediatra Beatriz Valle ha regresado hace unas semanas de Guinea-Bissau con buenas noticias. Desde que empezamos a trabajar en el servicio de pediatría del Hospital Nacional Simão Mendes, hemos reducido la mortalidad infantil a la mitad.

La malaria es una enfermedad potencialmente mortal, aunque prevenible y curable. La mitad de la población mundial está en riesgo de contraerla. Los últimos datos disponibles de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que en 2015 se produjeron 212 millones de casos y 429.000 muertes, en su inmensa mayoría en África subsahariana.

En Guinea-Bissau, esta es una de las causas más frecuentes de mortalidad entre los más pequeños. Por eso, MSF decidió crear una unidad de atención para tratar los casos más graves.

En estos tres vídeos de menos de 1 minuto, Beatriz te explica nuestros logros en la unidad de cuidados intensivos, en urgencias y en la unidad de malaria.

Imagen de previsualización de YouTube

Leer más


En noviembre de 2014, MSF puso en marcha un proyecto de pediatría en la región de Bafatá, en el centro de Guinea-Bissau. Con una tasa de mortalidad infantil de 116 niños por cada 1.000, Guinea-Bissau está entre los 10 países con peores indicadores de salud materno-infantil del mundo. Isabel Grovas, coordinadora médica de MSF encargada de abrir el proyecto, nos cuenta cómo han sido los inicios.

© Ramón Pereiro/MSF

© Ramón Pereiro/MSF

¿Por qué un proyecto de salud pediátrica en Guinea-Bissau?

En primer lugar, porque las cifras de la mortalidad infantil son alarmantes, y eso sin contar que muchas muertes no se contabilizan, porque muchos niños ni tan siquiera llegan a los centros de salud y mueren en sus propios hogares.

Además, el sistema de salud de Guinea-Bissau presenta grandes carencias: hay que pagar un precio elevado por los servicios de salud, muchas veces no hay medicamentos y además falta personal médico cualificado. Solo para hacernos una idea, cuando llegó el primer pediatra de MSF, solo nos constaba que hubiera otro en el país. Ahora sabemos que hay algunos más pero siguen siendo poquísimos para las necesidades. En este contexto, con un sistema sanitario muy frágil, cualquier actividad médica, de calidad y gratuita que ofrezcamos tiene un gran impacto en la salud de las madres y sus hijos.

 

¿Qué contexto sanitario os habéis encontrado en el país?

El país sufrió un golpe de estado en 2012 que empeoró notablemente la situación sanitaria de la población. Aunque ahora hay un gobierno legítimo desde mayo 2014,  han sido años difíciles en los que los centros sanitarios, que venían ya de soportar una situación muy precaria, se quedaron sin recursos. Muchos de los trabajadores de salud han estado meses sin recibir su salario lo que ha afectado a su motivación y a la atención que prestan.

A esto hay que sumar, la falta de ayuda internacional; los grandes donantes cesaron sus aportaciones económicas debido a la inestabilidad política. Y además, las malas cosechas de los dos últimos años, han obligado a la población a vender lo recolectado a precios muchos más bajos que años anteriores. Gran parte de la población dejó de tener recursos económicos suficientes y en un contexto donde se tiene que pagar por acceder a la salud, si no hay dinero, no hay salud.

Leer más