MÉDICOS SIN FRONTERAS

KaloBios es una compañía farmacéutica que pretende adquirir los derechos del Benznidazol (un fármaco que tiene 40 años) y multiplicar su precio por 9.000 sin aportar ninguna innovación.

 

Laboratorio del hospital en Boquerón, Paraguay. 2012. © Anna Surinyach/MSF

Médicos Sin Fronteras (MSF) pide al Congreso de los EE.UU que establezca enmiendas en la ley para que las farmacéuticas no puedan aprovecharse de medidas que fueron creadas para promover la investigación y el desarrollo biomédico y que están siendo utilizadas con fines únicamente lucrativos, sin ánimo alguno de invertir en innovación. Leer más


Médicos Sin Fronteras (MSF) pone en marcha un nuevo proyecto para garantizar el acceso al diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de Chagas en el municipio de Monteagudo, en el departamento de Chuquisaca, al sur de Bolivia.

© MSF

© MSF

Junto a las instituciones de salud locales, la organización internacional médico-humanitaria elaborará un modelo de atención integral desde el primer nivel de atención hasta los niveles superiores que se integre horizontalmente al sistema de salud existente.

“A través de este modelo de colaboración se intenta conseguir un mayor empoderamiento de las autoridades nacionales y, como consecuencia, mayor sostenibilidad del programa en el tiempo”, afirma Martín Cazenave, Coordinador General de MSF en el país. “La idea es que el modelo de intervención sea replicado en el futuro en otros municipios ya sin la participación directa de MSF”, añade Cazenave.

Leer más


Con motivo del Día Internacional de Chagas, que se conmemora el 14 de abril, la organización  Médicos Sin Fronteras llama a cerrar la considerable brecha existente entre el número de personas que viven con Chagas y el de aquellas que reciben tratamiento. Los gobiernos de América Latina están ante una oportunidad histórica de comenzar a transformar finalmente la realidad del Chagas, 104 años después del descubrimiento de esta enfermedad endémica en la región.

Karuma, Bolivia © MSF

Si bien en los últimos años ha habido algunos importantes avances, se requiere del compromiso de los gobiernos de los países afectados para que lideren la lucha contra la enfermedad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han aprobado sendas resoluciones en las que se recomienda que el diagnóstico y el tratamiento de Chagas sean integrados en los centros primarios de atención sanitaria (es decir, en aquellas clínicas y hospitales más cercanos a la comunidad), y que se fortalezca ahora el suministro de los tratamientos existentes con el objetivo de universalizar el acceso al mismo en el futuro. Pero aún queda mucho por hacer para que estas resoluciones se traduzcan en acciones concretas.

La gran barrera hoy en día para el acceso de los pacientes al diagnóstico y tratamiento es la falta de recursos humanos y una infraestructura de salud primaria robusta que incluya un programa de promoción y educación tanto para la población como para los mismos profesionales sanitarios encargados de brindar tratamiento. También hacen falta herramientas de diagnóstico más sencillas y mejores tratamientos, adaptados a los contextos y que sean fácilmente accesibles para los pacientes en las estructuras de salud primaria. Se precisan nuevos medicamentos que acompañen este proceso; y entretanto OMS y OPS deben apoyar los esfuerzos de las autoridades de salud, garantizando que los fármacos necesarios estén disponibles en todos los países afectados. La atención a los pacientes debe estar acompañada de un trabajo de vigilancia entomológica y control vectorial, que permita la erradicación de los insectos, conocidos como vinchucas o chinches picudas, que transmiten el parásito de la enfermedad de Chagas.

“Aún hay mucho trabajo por delante para que los pacientes de Chagas dejen de ser los olvidados de la atención sanitaria en la región”, señala el Dr. Henry Rodríguez, coordinador general de MSF en Bolivia yParaguay. “En los últimos años, afortunadamente, han habido algunos avances alentadores; se requiere ahora del esfuerzo y compromiso de las autoridades de todos los países endémicos para lograr transformar la vida de millones de pacientes de Chagas.”


Bolivia: intervención piloto de diagnóstico y tratamiento en el ámbito rural

 

Imagen de previsualización de YouTube

En la ceremonia de entrega, celebrada el pasado 8 de septiembre en Washington, el presidente de la organización médico-humanitaria instó a la comunidad internacional a no ignorar por más tiempo las necesidades de millones de enfermos olvidados en todo el mundo.

El presidente internacional de MSF Unni Karunakara visita a un niño en Somalia/MSF

El Premio J. William Fulbright 2012 al Entendimiento Internacional, dotado con 50.000 dólares americanos, fue recogido por el Dr. Unni Karunakara, presidente internacional de Médicos Sin Fronteras (MSF), en la Biblioteca del Congreso en Washington D.C.

“MSF es una asociación cuyo objetivo no es solo tratar a pacientes sino promover el entendimiento de las necesidades médicas de los enfermos olvidados y a menudo ignorados”, explicó el Dr. Karunakara en su discurso de agradecimiento. “Hoy mi propósito no es solo aceptar y agradecer este premio, sino desafiar a todos ustedes ­–líderes en sus respectivos campos, profesionales de la medicina, responsables políticos, abogados, diplomáticos, académicos u otros– a atender las necesidades de estos pacientes”.

MSF trata a miles de pacientes de enfermedades olvidadas en todo el mundo y utiliza su experiencia sobre el terreno para investigar y contribuir al desarrollo de  tratamientos y pruebas diagnósticas adaptados a las condiciones de los países donde trabaja. Como parte de esta labor, la organización es socia fundadora de la iniciativa Medicamentos para Enfermedades Olvidadas (DNDi por sus siglas en inglés), una iniciativa si ánimo de lucro que hasta el momento ya ha producido un nuevos tratamientos para la enfermedad del sueño, la malaria y pronto para el Chagas, todos ellos, libres de patentes.

“La falta de medicamentos efectivos y seguros para estas enfermedades olvidadas es del todo inaceptable”, proseguía el Dr. Karunakara en su discurso. “Seguir utilizando tratamientos y métodos diagnósticos que no han evolucionado en medio siglo es tanto como negar la existencia de millones de personas afectadas”.

MSF destinará los 50.000 dólares del Premio Fulbright a la investigación de un tratamiento innovador para la tuberculosis multirresistente a los medicamentos, una infección cada vez más extendida en el mundo, con cientos de miles de personas afectadas que apenas tienen acceso a pruebas diagnósticas y tratamientos adecuados.

Como parte destacada de la ceremonia de entrega, se proyectó un vídeo en reconocimiento a la labor de Francis Gatluak, uno de los primeros pacientes de leishmaniasis visceral o kala azar –una enfermedad olvidada que puede ser mortal– que la organización trató en Sudán y que más tarde se incorporó a MSF como enfermero para tratar a personas con la misma infección que casi le costó la vida. Francis ya lleva más de dos décadas trabajando con pacientes de kala azar y tuberculosis en su país de origen.

“Esta es la primera vez que el premio se otorga a una organización y no a una persona,” explica Patricia Krebs, presidenta de la Asociación Fulbright. “Médicos Sin Fronteras fue elegida por decisión unánime del Comité de Selección Internacional, debido a los objetivos compartidos por ambas organizaciones de promover el entendimiento mundial y los principios humanitarios”.

El Premio J. William Fulbright fue entregado por primera vez en 1993 a Nelson Mandela, que más tarde recibió el Premio Nobel de la Paz. Otros tres laureados con este galardón más tarde también recibieron el Nobel. A MSF le fue concedido en 1999.


La escasez de benznidazol, medicamento de primera línea para tratar la enfermedad de Chagas, obliga a MSF a suspender el diagnóstico de nuevos casos en su proyecto de Paraguay ante la imposibilidad de tratarlos. En Bolivia se suspenden nuevos proyectos en focos endémicos.

Miles de personas se quedarán sin tratamiento de la enfermedad de Chagas en los próximos meses debido a la escasez de benznidazol, el medicamento usado como primera línea en la mayoría de países endémicos. Cuando varios países querían revertir activamente el olvido que han sufrido los enfermos de Chagas durante años, amenaza con agotarse el suministro del tratamiento. Ante esta grave situación, la organización médico-humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) pide al Ministerio de Salud de Brasil, responsable del único laboratorio que produce benznidazol en el mundo, que mantenga su compromiso con los enfermos de Chagas y ponga en marcha acciones inmediatas para asegurar la disponibilidad del medicamento.

En la actualidad los programas de Chagas dependen exclusivamente de un solo laboratorio farmacéutico que produce los comprimidos de benznidazol, el laboratorio público brasileño Lafepe (Laboratorio Farmaceutico do Estado de Pernambuco). La responsabilidad de fabricar el principio activo usado por este laboratorio fue recientemente transferida a una única compañía privada, Nortec Química. A día de hoy no hay suficiente principio activo para producir las píldoras que se necesitan, y Nortec todavía tiene que validar su producción. Además, Lafepe ha incumplido su compromiso de comunicar y cumplir un cronograma de fabricación que asegurara la disponibilidad del medicamento.

Un futuro incierto hasta mediados de 2012
Como consecuencia, varios programas nacionales de Chagas en Latinoamérica ya tienen dificultades para satisfacer la demanda de nuevos tratamientos y se espera que en los próximos meses se agoten todas las reservas. El Ministerio de Salud brasileño no ha proporcionado ninguna información sobre la situación, y tampoco la Organización Mundial de la Salud (OMS) ni la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han puesto en marcha un plan de contingencia para reservar stocks del medicamento para los casos de Chagas agudo. Actualmente se desconoce cuándo estará disponible el benznidazol, pero según varias estimaciones no será antes de mediados de 2012.

“Es una situación inadmisible. En nuestro proyecto en Boquerón, una de las zonas con mayor prevalencia de Chagas en Paraguay, nos hemos visto obligados a suspender el diagnóstico de enfermos porque ya no tenemos medicamentos para tratarlos”, afirma el Dr. Henry Rodríguez, coordinador general de los proyectos de MSF en Bolivia y Paraguay. “Durante décadas, la enfermedad de Chagas ha sido una enfermedad totalmente olvidada y, ahora que por fin se estaba priorizando el diagnóstico y tratamiento de enfermos, nos quedamos sin medicamento. No podemos permitir que esta situación se alargue, debemos encontrar una solución urgente para nuestros pacientes”.

Brasil debe cumplir su compromiso con los pacientes
En los últimos años ha aumentado significativamente la demanda de tratamiento porque ahora se trata tanto a niños como a adultos. Además, la OMS y la OPS han promovido activamente la integración del diagnóstico y tratamiento en la atención primaria de salud. Todos estos avances se ven ahora amenazados por la falta de benznidazol. “Sabemos que el tratamiento actual es más efectivo y presenta menos complicaciones cuanto antes tratemos al paciente. Sin embargo, ahora nos vemos obligados a retrasar su administración”, explica el Dr. José Antonio Bastos, presidente de Médicos Sin Fronteras España.

Ante esta crítica situación, MSF ha pedido al Ministerio de Salud de Brasil que se comprometa a acelerar el proceso actual de producción de benznidazol, agilizando su validación con el principio activo fabricado por Nortec. Dado que el proceso de producción, distribución y comercialización durará meses, Brasil debe encabezar un plan de contingencia a nivel regional –con el apoyo de la OPS–, para el uso racional de los stocks de benznidazol entre los grupos más vulnerables de los países endémicos. MSF también apela a los ministerios de Salud de los países endémicos para que pidan la implementación urgente de este plan de contingencia, mientras se buscan soluciones definitivas a largo plazo.

“El Gobierno brasileño ha sido pionero en la producción de medicamentos genéricos, demostrando su compromiso con la gente que necesita acceso a tratamiento. Ahora tiene que actuar con celeridad para cumplir su compromiso con los enfermos de Chagas de todo el mundo”, concluye el Dr. Bastos.

Sobre la enfermedad de Chagas
El Chagas o tripanosomiasis americana es una enfermedad infecciosa provocada por el parásito Trypanosoma cruzi. Endémica en varios países latinoamericanos, la enfermedad provoca 12.500 muertes cada año y se estima que entre 8 y 10 millones de personas la padecen. Además, como resultado del aumento de los desplazamientos a nivel global, cada vez se están reportando más casos en Estados Unidos, Europa, Australia y Japón.

En la mayoría de países latinoamericanos, la principal vía de transmisión es a través de la vinchuca o chinche (insecto infectado por el parásito), aunque también se puede transmitir de madre a hijo, por transfusiones de sangre, transplante de órganos, alimentos contaminados y accidentes de laboratorio. En general la infección no presenta síntomas, por lo que la mayoría de los enfermos desconocen que están infectados. Sin embargo, con la evolución de la enfermedad, aproximadamente un 30% de los afectados desarrollará lesiones cardíacas y un 10% gastrointestinales irreversibles que pueden ser fatales.

Hasta hace algunos años se pensaba que el tratamiento solo era efectivo en la fase aguda (hasta tres meses después de la infección) y en estadios muy tempranos de la fase crónica. No obstante, los resultados de estudios recientes demuestran que el tratamiento también puede ser efectivo en la fase crónica. Asimismo, en los últimos años se ha probado que los efectos secundarios de la medicación, más comunes en adultos, son manejables y que, bajo supervisión, el tratamiento es factible incluso a nivel de atención primaria de salud.