MÉDICOS SIN FRONTERAS
23.05.2013 ·
Médicos Sin Fronteras se ve forzada a suspender sus actividades en los campos de Mugunga III y Bulengo.
Los combates con artillería pesada se reiniciaron ayer entre las fuerzas armadas de la República Democrática del Congo (FARDC) y los rebeldes del M23 al oeste de la ciudad de Goma. Los miles de desplazados por anteriores oleadas de combates se han visto afectados y obligados a un nuevo desplazamiento para refugiarse de obuses y balas.
« El campo de Mugunga, así como los campos de Lago Verde y Buhimba, situados en la ruta entre Goma y Sake se han encontrado en plena zona de combate y de intercambio de proyectiles de artillería y de obuses durante los dos últimos días. Esta situación es inadmisible”, dice Thierry Goffeau, coordinador de proyectos en Kivu Norte. “Y es una situación que puede empeorar, dado que la ruta entre Goma y Sake es un eje estratégico, pero estos combates cercanos a asentamientos tan precarios como los campos de desplazados ponen en peligro la vida de miles de personas, ya muy vulnerables”.
Media docena de obuses cayeron ayer en la zona de Mugunga y causaron cuatro heridos. El equipo de MSF consiguió transferir a estas personas al hospital más cercano, donde trabaja el CICR. Las poblaciones cercanas se han convertido también en blancos de la artillería. El barrio de Ndosho, a las puertas de Goma, ha sido el más castigado y en el que se han producido tres víctimas mortales y decenas de heridos.
Desde el inicio de los combates, los residentes del campo Mugunga III se han visto obligados a huir para lograr refugio en otros campos cercanos a la ciudad de Goma. “Una cuarta parte del campo está ya vacío y la población continúa huyendo por miedo a quedarse atrapados. Los que se quedan, se quedan desamparados, sin saber cómo reaccionar o dónde ir. La gente está atemorizada”, dice Thierry Goffeau.
Habida cuenta los combates y el posicionamiento de ambos contendientes en la cercanía del campo, MSF se ha visto obligada a suspender sus actividades en los campos de Mugunga y Bulengo. El equipo controla por el momento los movimientos de la población para evaluar las necesidades de actuación.
El pasado mes de noviembre, el M23 inició una ofensiva sobre las ciudades de Goma y Sake, lo que forzó a miles de personas a desplazarse para encontrar refugio en los campos al oeste de Goma. La toma de Goma, completada poco más de una semana después, significó la apertura de negociaciones con el gobierno de Joseph Kabila.
El regreso a los combates entre las FARDC y el M23 coincide con la visita que el secretario general de las Naciones Unidas, Ban-Ki-Moon, a RDC para el despliegue de una fuerza especial de la MONUSCO (misión de las Naciones Unidas para la estabilización del Congo), quien por primera vez tiene un mandato ofensivo en la lucha contra grupos rebeldes en las convulsas provincias de los Kivus.
En este contexto, MSF recuerda a los combatientes de la prohibición de situar a la población civil y a los campos de desplazados entre sus objetivos.
MSF provee servicios de salud primaria y secundaria en los Kivu Norte y Kivu Sur. La organización trabaja tanto en estructuras de salud como mediante clínicas móviles. En Kivu Norte, trabaja en los hospitales de referencia de Mweso, Pinga, Masisi, Rutshuru y Kitchanga.
23.05.2013 ·
A finales de marzo un nuevo golpe de estado azotó la República Centroafricana. Esta nueva tesitura supone una mayor penuria para la población, ya de por sí muy castigada, que tuvo que abandonar sus casas y huir al paso de grupos de hombres armados. La población, ya muy frágil, se ve ahora más amenazada, si cabe, por sus verdugos habituales: la malaria y la falta de atención médica.
Desde su proclamación como territorio autónomo de Francia y su bautizo como República Centroafricana(RCA) en 1958, con un largo pasado de espadones golpistas y ascensos al poder manu militari, -el primero, en 1966, el de Jean-Bédel Bokassa, autoproclamado emperador-, han bastado cuatro meses para un nuevo cambio en el gobierno el país. Ese periodo de tiempo ha sido suficiente para que la coalición opositora, Séléka (“Unión”), integrada por diferentes grupos armados, descendiera desde el norte en una ofensiva relámpago hacia la capital, Bangui, y forzara al exilio al presidente François Bozizé, aupado él mismo al ejecutivo en 2003 mediante otro golpe de estado. Cuatro meses que dejan al país,- con hombres armados descontrolados, indisciplinados y sin sustento económico más que el pillaje-, en una situación de gran volatilidad, hasta el punto que ha forzado al nuevo presidente, Michael Djotodia, a pedir refuerzos armados al vecino Chad y a Francia. Djotodia fue opositor armado a Bozizé desde 2004, en una guerra de tres años que causó más de doscientos mil desplazados. Uno de los líderes de la coalición Séléka, integrada por cinco grupos rebeldes, acordó con Bozizé la formación de un gobierno de unidad nacional en el acuerdo de Libreville (Gabón), firmado en enero, roto poco después.
La ofensiva de Séléka, compuesta por unos pocos miles de hombres, encontró escasa oposición por parte de un ejército desmotivado y consiguió hacerse rápidamente con el control de Bangui, que cuenta con 600.000 habitantes. Djotodia se proclamó presidente el pasado el pasado 24 de marzo y anunció la convocatoria de elecciones en 18 meses.
La condición de golpista de la nueva administración siembra incertidumbre sobre su reconocimiento oficial internacional y su acceso a ayudas financieras y liquidez monetaria. La República Centroafricana es uno de los diez países más pobres del mundo donde la esperanza de vida, para sus poco más de cuatro millones de habitantes, no supera los 48 años.
Calma relativa
“Será difícil que retorne el orden, no solo en Bangui, si no en el resto del país. La policía, las fuerzas de seguridad, ni siquiera tienen coches porque les fueron robados y no van a ser devueltos. Ahora hay una calma relativa, pero es muy difícil predecir qué va a pasar”, explica Sylvain Groulx, coordinador de MSF en el país. Bangui vivió momentos de caos en la conquista de la ciudad a finales de marzo. MSF pudo prestar ayuda en el hospital comunitario y en el centro de salud Castor mediante la aportación de personal médico especializado y material sanitario y, con la ciudad sin agua ni luz, mediante la cesión de generadores y agua potable.
“Trabajo como guardia de seguridad. Acababa mi turno e iba para casa cuando llegaron los hombres de Séléka. Disparaban por todos lados. Como no había transporte público, iba caminando por la calle principal. Me dispararon en el pecho. Caí y me desvanecí. No sé de dónde salió el disparo. Al principio pensé que habían ido a por mí, pero luego me di cuenta de que había muchos disparos y que seguramente me había dado una bala perdida. Espero recuperarme y regresar a mi vida normal lo antes posible”. Fueron más de un centenar los que, como Noel, de cuarenta años, tuvieron que ser operados por impactos de bala, la mayoría civiles. MSF ha tratado a 700 pacientes de urgencia en el hospital comunitario. Poco a poco, los servicios de salud se fueron restableciendo y una calma tensa se instaló en la ciudad. A mediados de abril se repitieron los saqueos y disturbios en barrios presuntamente alineados con Bozizé, al tiempo que se iniciaban protestas ciudadanas por los desmanes de los hombres descontrolados de Séléka que, una vez saqueados los organismos públicos, almacenes y buena parte de ONG, han fijado sus objetivos en los bienes de particulares.
El título del informe publicado por MSF en 2011 se llamaba República Centroafricana, una crisis silenciosa, una crisis que, como apunta Groulx, “esperamos que no se convierta en una emergencia muda”.
Sigue leyendo el reportaje sobre la RCA en nuestra revista online o descárgatela en PDF aquí.
22.05.2013 ·
En tan solo medio año, un campo de desplazados sirios en la frontera con Turquía ha pasado de 4.000 a 10.000 habitantes. La mayoría huyen de la violencia.
Un hombre sale de una mezquita en el norte sirio, cerca de la frontera con Turquía. Es el templo islámico de referencia para un campo de desplazados situado en la provincia de Alepo que no para de crecer. Muchos viven en tiendas de campaña, pero Husein Alwawi y su familia se alojan en la mezquita.
“Vivíamos en un barrio de Alepo” relata Husein. “Un avión de combate atacó el vecindario. Muchas casas quedaron destrozadas, entre ellas la mía. Nosotros no estábamos pero dos familias fueron asesinadas. Nos quedamos en Alepo cinco días y vinimos aquí.”
La historia de Husein es similar a la de muchos de los habitantes del lugar, que buscan un lugar seguro para huir de los combates. En las antiguas aduanas se halla este terreno conocido como ‘campo de tránsito’, porque en principio muchas de las familias esperan para irse a Turquía; pero en realidad se trata de un campo de desplazados: muchos llevan meses viviendo aquí y la población sigue creciendo. MSF ha vacunado a más de 3.300 menores de 15 años y ha aplicado medidas de saneamiento del agua para ayudar a los desplazados.
En el campo hay peluquerías, escuelas y vendedores de comida. Niños y adultos organizan un partido de fútbol con una pelota de baloncesto. En plena agitación deportiva, una ambulancia pasa a toda velocidad por la carretera, probablemente transportando a un herido desde Siria a Turquía, pero los jugadores apenas prestan atención.
No muy lejos del improvisado campo de fútbol, unas mujeres denuncian las condiciones del campo. Las hileras de tiendas de campaña se repiten. Una señora kurda de 44 años, Saleha Mustafá, abre la cremallera de su tienda a los visitantes. Tiene una olla de sopa de lentejas que calienta con un hornillo.
“Vinimos aquí por los bombardeos y los ataques con helicóptero. También porque soy viuda y no tengo nada. Me iré a Turquía si mis familiares quieren”, dice la viuda, que ahora depende de sus primos, instalados en tiendas vecinas.
También quiere refugiarse en el país vecino Mohamed, un sirio que prefiere que su auténtico nombre no sea revelado. “Quiero irme a Turquía con mi familia. Esto no es seguro, hay combates constantes”, explica mientras sorbe el café.
Mohamed vive desde hace tres meses en una tienda de campaña con su mujer y sus cinco hijos. Se fueron de Alepo porque los bombardeos y los ataques con misiles eran continuos y los niños tenían miedo. Tiene claro que el trauma que vive su país no es pasajero. “Lo que pasa ahora en Siria quedará grabado en la mente de los niños durante mucho tiempo”, vaticina.
22.05.2013 ·
Médicos Sin Fronteras (MSF) condena enérgicamente la destrucción de su hospital en la localidad de Pibor, en Sudán del Sur, que fue atacado intencionadamente para dejarlo fuera de servicio. A causa de ello, 100.000 personas que han huido a los bosques cercanos por el conflicto entre el ejército de Sudán del Sur (SPLA) y la guerrilla David YauYau, han quedado sin ningún tipo de atención médica.
Durante el fin de semana del 11 y 12 de mayo los alimentos terapéuticos y las camas del hospital fueron saqueados. Pero es peor el daño sistemático e intencionado a la infraestructura que necesitará un gran esfuerzo de reparación. “Se produjo una destrucción deliberada de los suministros médicos, arrojándolos por el suelo, cortando las tiendas del almacén, saqueando las salas del hospital, e incluso cortando los cables y arrancándolo de las paredes”, dice Richard Veerman, coordinador de MSF enSudán del Sur.
El único hospital del condado de Pibor es el de MSF, ya que el más próximo se encuentra a 150 kilómetros. En el hospital de MSF se han tratado 3.000 pacientes durante los primeros tres meses del año. Más de 100 pacientes, incluyendo soldados del SPLA, fueron operados por heridas de bala.
“La temporada de lluvias acaba de empezar y sabemos, por la experiencia de años anteriores, que algunas enfermedades como la malaria y otras infecciones respiratorias como la neumonía se cobrarán muchas vidas si no existe atención sanitaria” dice Veerman. Ya en noviembre del pasado año, MSF documentó en su informe “Sudán del Sur, una crisis olvidada” las consecuencias devastadoras sobre la salud de una población que huye a los bosques y que carece de atención médica.
Es necesario que se restablezca el acceso a la atención médica y humanitaria en el condado de Pibor durante los próximos días o semanas. “Resulta increíble que muchas de las 100.000 personas atemorizadas y vulnerables que se esconden en los humedales carezcan de cualquier tipo de atención médica durante los próximos seis meses”, prosigue Veerman. “Pero a menos que reanudemos las actividades médicas y tengamos libertad de movimiento para llegar adonde la gente necesita nuestra ayuda, el escenario increíble será la cruda realidad”.
Esta es la sexta ocasión en la que una estructura sanitaria de MSF ha sido devastada y saqueada en el estado de Jonglei durante los dos últimos años. Más recientemente, el 19 de abril de este año, MSF tuvo que suspender sus actividades a causa de las amenazas y la intimidación a los pacientes y al personal. Después de tener ciertas garantías de que las actividades médico-humanitarias y el personal serían respetados, un equipo de MSF se estaba preparando para reanudar el trabajo de atención médica cuando sucedió el saqueo del hospital de Pibor.
MSF exige al gobierno de Sudán del Sur que asuma su responsabilidad en facilitar y respetar las actividades y estructuras médico-humanitarias. Así mismo MSF también reclama a todas las partes en conflicto en el estado de Jonglei que garantice que los equipos médicos puedan realizar sus actividades con libertad y sin restricciones para atender imparcialmente a cualquier persona que lo necesite en cualquier sector de las zonas en conflicto.
MSF trabaja en los condados de Akobo, Nyirol, Pibor y Uror, en el estado de Jonglei. Las actividades en el resto de las localidades, incluyendo la clínica de Gumuruk, en el condado de Pibor, continúan en funcionamiento, a excepción del hospital de la ciudad de Pibor, y la clínica en la aldea de Lekwongole, en el mismo condado de Pibor, que fue atacada en agosto del año pasado y donde la inseguridad y el enfrentamiento han imposibilitado el acceso de MSF.
22.05.2013 ·
Viajar a través de una jungla tropical en moto y cruzar ríos crecidos en canoa mientras uno transporta una nevera, un microscopio y un generador no es tarea fácil. Pero esto es lo que Will Turner, coordinador de proyectos de MSF y su equipo estarán haciendo las próximas semanas en una expedición para examinar a 40.000 personas en remotas aldeas de la República Democrática del Congo (DRC) de la enfermedad del sueño (Tripanosomiasis Africana).
El puebo de Bili, en el norte del país, se sitúa en un área boscosa entre el río Uélé y la frontera con la República Centroafricana. El área es una “zona caliente” en enfermedad del sueño, una enfermedad mortal transmitida por la mosca tse-tse, pero la región es tan difícil de acceder que el problema ha permanecido largamente olvidado fuera de ella. 85% de los casos de enfermedad del sueño se encuentran en RDC.
“Decidimos acudir a este distrito porque es el foco más activo de enfermedad del sueño en el mundo”, explica Will Turner, “pero esta enfermedad mortal no se ha combatido aquí por la inseguridad y lejanía del área”.
En abril de 2013, el equipo móvil de MSF instaló un laboratorio y un centro de tratamiento en el hospital de Bili e inició el examen de la población local. Una vez todos sus habitantes fueron examinados, el equipo amplió su foco a los cincuenta pueblos, situados en el interior de la jungla. Los pacientes que sean diagnosticados con la enfermedad –letal si no se trata- serán referidos al hospital en Bili.
“El equipo estará itinerando durante las próximas tres o cuatro semanas”, dice Turner. “Utilizarán motos porque los caminos a través de la jungla apenas existen. Dormirán en tiendas de campaña y cada día visitarán un pueblo diferente. Esperamos atender y curar a varios centenares de pacientes”.
Las complicaciones logísticas son enormes. Los abastecimientos pueden tardar un mes en llegar a Bili. Los aeroplanos, de pequeñas dimensiones y que tienen que aterrizar en pistas improvisadas, no pueden llevar grandes cantidades de material de vez. Los camiones deben cruzar ríos en barcazas y en muchas ocasiones sortear caminos bloqueados por vegetación caída. Durante la estación de lluvias, muchas poblaciones son inaccesibles.
Para acabar de complicar la situación, el examen de la enfermedad del sueño es complicado y requiere que determinados componentes mecánicos estén permanentemente fríos, por lo que neveras y generadores son indispensables. Para realizar el diagnóstico, los técnicos de laboratorio, que deben ser especializados, necesitan instrumental como microscopios y centrifugadoras, que son muy frágiles y que deben permanecer intactos durante su viaje por los bosques.
Recientemente el equipo ha permanecido durante nueve meses en Sudán del Sur, otro de las “zonas calientes” de la enfermedad, con un sistema de salud muy frágil, que lucha por superar décadas de guerra civil. El equipo se centró en poblaciones de Ecuatoria Central y Oeste, donde se ceba la enfermedad y consiguió examinar a sesenta mil personas. 38 casos fueron confirmados y tratados, algo que indica que la prevalencia de la enfermedad del sueño puede haberse reducido. Los equipos también colaboraron con el Ministerio de Salud para mejorar el diagnóstico y tratamiento en la zona. Más de doscientos enfermeros y médicos sudaneses recibieron información sobre cómo afrontar la Tripanosomiasis Africana.
Turner y su equipo, en Bili, esperan finalizar lo que MSF inició hace cuatro años cuando se localizaron y trataron 120 pacientes en únicamente tres meses. El proyecto tuvo que interrumpirse por razones de seguridad. Otro equipo de MSF está también situado en las poblaciones de Dingila y Ango.
“Cuando examinamos a la población de un área tan extensa, salvamos vidas –y eso es lo importante-, pero también reducimos la prevalencia de la enfermedad, porque cada persona tratada es un paso en la buena dirección”.
La dificultad del terreno, lo pesado de la carga y la inseguridad regional no son los únicos retos. “Hasta que no haya instrumentos de diagnóstico más simples y baratos y fondos para los programas nacionales, eliminar la enfermedad será una lucha contínua”, dice Turner.
22.05.2013 ·
La organización médica condena el ataque, entre cuyas víctimas se encuentran niños y bebés.
Médicos Sin Fronteras (MSF) está atendiendo a los supervivientes de un ataque a la población de Mpeti, en la convulsa región de Kivu Norte, República Democrática del Congo. El pueblo, en el que viven alrededor de un millar de personas, fue atacado el pasado martes por la mañana por hombres armados con bayonetas, machetes y palos. MSF condena este nuevo ataque a la población civil, entre cuyas víctimas se encuentran esta vez también niños, en los Kivus.
Las víctimas del ataque fueron atendidos en el hospital de Mweso, a 40 kilómetros de la población y entre los supervivientes se encuentran dos niños pequeños. Uno de ellos quedó huérfano tras el brutal ataque. La madre y el hermano pequeño, -un bebé de dieciocho meses-, del segundo niño fueron también asesinados.
“Recibimos a dos niños pequeños, con heridas de arma blanca en el pecho, en la espalda y en la cabeza. Hemos tratado también a un hombre adulto con heridas de cuchillo o machete en el cuello y en la espalda. De momento se encuentran estables y esperamos que se recuperen”, explica el cirujano Martin Jarmin.
MSF presta sus servicios a un centro de salud en Mpeti que trata alrededor de 300 pacientes por semana, principalmente afectados por Malaria. Desde principios de año, los combates y la inseguridad en la zona ha impedido en frecuentes ocasiones el acceso de los equipos a los pacientes. Los combates entre milicias que controlan diferentes zonas del área han ocasionado desplazamientos de la población. La población de Mpeti se encuentra completamente desierta ahora.
Los supervivientes del ataque explicaron que el objetivo del grupo armado eran únicamente los civiles y que después de la masacre, los atacantes arrojaron los cuerpos al río.
“Este fue un ataque deplorable y brutal en el que niños de corta edad se convirtieron en dianas y cuyos padres fueron asesinados”, dice Hugues Robert, coordinador de proyectos de MSF en Goma. “MSF condena en los términos más rotundos los ataques contra civiles. Creemos que han sido muchas las víctimas civiles, que han muerto por sus heridas o porque no pudieron recibir atención médica inmediata tras el ataque. Tememos que los que hemos tratados sean sólo una minoría”.
16.05.2013 ·
El acceso a medicamentos regresa a la agenda de los negociadores del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) después de haber sido marginado durante más de un año.
En la vuelta a las negociaciones para el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés) mañana en Lima, Perú, la prioridad de los países participantes debe ser enmendar defectos críticos en el acuerdo que podrían limitar el acceso a medicamentos genéricos asequibles para millones de personas en países en desarrollo, ha declarado hoy Médicos Sin Fronteras (MSF).
“La discusión sobre el acceso a medicamentos ha sido dilatada por más de un año, mientras que los países negociantes y muchos otros grupos, incluyendo MSF, han expresado su preocupación sobre el dañino impacto de las regulaciones propuestas”, sostuvo Judit Rius Sanjuan, responsable de la Campaña para Acceso a Medicamentos de MSF en Estados Unidos. “La ronda de Lima ofrece una oportunidad clave para los negociadores del TPP de retirar las cláusulas perjudiciales de este acuerdo antes de que sea demasiado tarde”.
Las negociaciones del TPP – un acuerdo comercial de largo alcance entre once países de la Cuenca del Pacífico – se continúan llevando a cabo en secreto, pero las copias filtradas del acuerdo revelan que Estados Unidos está demandando el paquete de medidas para la protección de propiedad intelectual más nocivo jamás propuesto en un acuerdo de comercio con países en desarrollo.
Estas normas harían extremadamente difícil la entrada de competidores genéricos al mercado, manteniendo los precios a niveles prohibitivos – con consecuencias devastadoras para la salud pública. Las regulaciones propuestas, por ejemplo, reducirían los estándares de patentabilidad, haciendo que sea mucho más fácil para las empresas farmacéuticas obtener patentes secundarias y extender los monopolios de sus productos ya existentes. Además, prohibirían las oposiciones para patentes débiles o inválidas hasta después de haber sido otorgadas, y concederían monopolios encubiertos al bloquear los datos clínicos necesarios para aprobar medicamentos genéricos.
“El TPP amenaza con reducir la capacidad de los países para limitar la concesión abusiva de patentes y asegurar el acceso precoz a medicamentos genéricos asequibles que son fundamentales para quienes proveen tratamiento médico, como MSF”, dijo el Dr. Jonathan Novoa Cain, presidente de MSF Latinoamérica. “De manera alarmante, el TPP está diseñado para transformarse en un ‘modelo de base’ para futuros acuerdos alrededor del mundo, lo que significa que a menos que estas regulaciones sean rechazadas ahora, van a ser replicadas e impuestas en muchos otros países en desarrollo en los próximos años”.
Las normas internacionales exigen que los gobiernos concedan patentes farmacéuticas de 20 años, pero también permiten flexibilidades críticas en el control de calidad de patentes y la determinación de las condiciones bajo las cuales las compañías pueden obtener patentes adicionales para medicamentos ya existentes. Las empresas han desarrollado diversas técnicas para extender la protección monopolista de sus medicamentos más allá del período inicial de 20 años, una práctica comúnmente denominada ‘evergreening’ (reverdecimiento, una estrategia consistente en la realización de variaciones a medicamentos ya existentes usada para prolongar los beneficios de las patentes). Depende de los gobiernos prevenir el ‘evergreening’, estableciendo salvaguardas que permitan un equilibrio entre los intereses comerciales y las necesidades de salud pública.
Un ejemplo es el artículo 3(d) de la Ley de Patentes de India, el cual busca alcanzar ese equilibro mediante la prohibición de otorgar patentes secundarias a medicamentos ya existentes a menos que sean sustancialmente más efectivos que el fármaco original, limitando así la práctica del reverdecimiento. La compañía farmacéutica Novartis perdió recientemente una batalla legal de siete años –llevada hasta Tribunal Supremo de la India – en un intento por desafiar la aplicación de esta ley. De ser aprobado en su estado actual, el TPP les arrebataría a los gobiernos su capacidad de implementar límites similares en sus propios países.
MSF urge a los gobiernos involucrados en las negociaciones del TPP a rechazar regulaciones que limiten el acceso a medicamentos.
Para más información, consultar el reporte de MSF sobre TPP (2013), disponible en español e inglés en: msfaccess.org/tpp.
14.05.2013 ·
Décadas de conflicto, inestabilidad política y malestar social han contribuido a que muchos iraquíes sean vulnerables a padecer estrés psicológico y trastornos de salud mental y necesiten atención psicológica, afirma Médicos Sin Fronteras (MSF) en un nuevo informe.
Healing Iraqis: The Challenges of Providing Mental Health Care in Iraq (Asistencia a la población iraquí: los retos de prestar apoyo a la salud mental en Irak), incluye ejemplos del impacto constante que la violencia tiene en el día a día de los hombres, mujeres y niños iraquíes. También describe el desarrollo de un programa, junto con el Ministerio de Sanidad, para proporcionar asesoramiento.
La organización explica que urge ampliar los servicios de atención a la salud mental en Irak. Apela al Ministerio de Sanidad y a los que le apoyan a que mejoren la calidad del acceso a los servicios de salud mental integrando el asesoramiento en las instalaciones sanitarias existentes en todo Irak.
MSF también observa que debe trabajarse más para reducir el estigma asociado a la salud mental, y animar así a las personas a que soliciten asesoramiento psicológico.
Desde 2009 la organización trabaja en Irak proporcionando asesoramiento psicológico a hombres, mujeres y niños junto con el Ministerio de Sanidad iraquí. Los programas de MSF se centran en enfoques no farmacéuticos para responder a la ansiedad y la depresión que suelen experimentar las personas expuestas a la violencia y la incertidumbre.
“Muchos iraquíes han llegado al límite de lo que pueden soportar tras décadas de un conflicto y una inestabilidad que solo han sembrado devastación. Mentalmente agotados por sus experiencias, muchos luchan por entender lo que les está ocurriendo. Los sentimientos y la desesperanza se agravan por el tabú asociado a las cuestiones de salud mental y a la falta de servicios de apoyo psicológico a los que acudir cuando las personas necesitan ayuda,” afirma Helen O’Neill, Jefa de Misión de MSF en Irak.
En el transcurso de los últimos cuatro años, MSF y el Ministerio de Sanidad iraquí han introducido servicios de asesoramiento psicológico en dos hospitales, situados en Bagdad y en Fallujah. Se prevé utilizar esto como un modelo de atención que pueda replicarse en otras instalaciones sanitarias del país, como las unidades de apoyo a la salud mental que el Ministerio de Sanidad acaba de abrir en los hospitales de Kut, Karbala y Sulaymaniyah. MSF también recomienda al sistema de salud iraquí que integre asesoramiento psicológico en los servicios de atención primaria de salud para mejorar el acceso, especialmente de mujeres y niños.
De acuerdo con los datos sobre los pacientes recogidos en 2012 por MSF y por el Ministerio de Sanidad en Irak, un 97% de las personas que se personaron para asesoramiento cuando fueron admitidas reportaron síntomas psicológicos clínicamente significativos. Cuando volvieron para una segunda visita, estos síntomas se habían reducido en un 29%.
Incluso excluyendo los conflictos domésticos, casi la mitad de todos los casos examinados en el programa (un 48%) estaban relacionados con la violencia. Casi todo el personal y los pacientes en el programa de salud mental, o bien han experimentado directamente el impacto de la violencia en los últimos años, o conocen a alguien que lo ha sufrido.
El informe incluye testimonios de iraquíes traumatizados que luchan para reconstruir sus vidas tras haber sido testigos de actos de violencia extrema.
Una madre de tres hijos de 36 años de edad y viuda describe como empezó las sesiones de asesoramiento después de que su vida se viera trastocada dos años antes, cuando perdió a su marido.
“Empecé asistiendo a las sesiones de asesoramiento psicológico al sentirme agotada y muy triste. Sentí que tenía un problema psicológico que impedía relacionarme bien con los demás. Perdí a mi marido hace dos años y el incidente afectó mi vida. Cambió mi vida, la trastocó completamente. Ahora soy la única persona responsable de criar a mis hijos.”
Una niña de 10 años describe como el asesoramiento la ha ayudado a mejorar su habla:
“Empecé a asistir a las sesiones para mejorar mi habla y superar el miedo. Tengo miedo de todo. Siempre tiemblo. Ya no puedo deletrear palabras correctamente. Mi maestra y mis compañeras de clase me pegan todo el tiempo en la escuela. No puedo estudiar ni aprender nada. No puedo concentrarme. Ya no hablo con nadie. Es la primera vez que hablo con alguien sobre mis problemas.”
Proporcionar atención a personas que han sufrido una experiencia traumática no es fácil, pero el modelo de asesoramiento ha demostrado ser beneficioso para ayudar a las personas a recuperar la dignidad y el control de sus vidas.
09.05.2013 ·
· 35 ONG se unen un año más a la Campaña SOMOS, que culminará el próximo 24 de mayo con la celebración del Día SOMOS.
· Tan sólo el 19% de la población española colabora con las ONG, cifra casi tres veces inferior a los niveles alcanzados en Francia o Reino Unido. De estos donantes, sólo el 9% lo hacen de forma regular.
· Vicente del Bosque, Jorge Lorenzo , Ana Pastor y Juanma López Iturriaga, entre otros, animan a toda la sociedad a celebrar el Día SOMOS. Numerosas empresas, medios, y otros colectivos apoyan la Campaña.
Las ONG se unen por segundo año consecutivo para agradecer de nuevo a los socios y donantes su apoyo, colaboración y fidelidad. La campaña SOMOS es una iniciativa de 35 ONG españolas, pequeñas y grandes, englobadas en la Asociación Española de Fundraising (AEFr) con el apoyo de Bain&Company. El objetivo principal es promover la cultura de la solidaridad y agradecer a los 7,5 millones de socios regulares y donantes que hay en España su colaboración económica con las entidades no lucrativas.
La campaña culminará el próximo 24 de Mayo, Día SOMOS, fecha en la que se invitará a la sociedad española a que muestre su compromiso con las ONG saliendo a la calle con una prenda del revés y a que demuestren que merece la pena apostar por la solidaridad. Según ha manifestado Carmen Gayo, Presidenta de la AEFr “será un día de homenaje a los socios de los ONG, una oportunidad para que cuenten a sus amigos y familiares cuál es el motivo que les impulsa a donar y, así, conseguir que éstos elijan su causa y colaboren también”.
La Campaña de 2013 se desarrolla en un entorno social y económico marcado por los recortes y la disminución de los fondos públicos en la financiación de los proyectos desarrollados por las ONG, sin embargo, la participación ciudadana no ha disminuido. Tal y como ha declarado Carmen Gayo, “queremos, sobre todo, dar las gracias a todas las personas que a pesar de la crisis se han esforzado por mantener su compromiso con las ONG, estamos hablando de 7,5 millones de españoles que donaron en 2012”.
La Solidaridad en datos
El informe “El impacto de las aportaciones de los socios de las ONG en España” realizado por Bain & Company, indica que a pesar de la crisis, desde 2010 y hasta el 2012 el número de socios de ONG en España se ha incrementado un 10%, llegando a 3,5 millones de socios regulares.
Sin embargo, según declaraciones de Eduardo Gimenez, socio de la firma y Director del informe, “este dato, aun siendo positivo, sitúa a España entre los países con menos donantes de Europa en el año 2012, ya que sólo un 19% de la población española es socio o donante puntual, frente al 56% de Reino Unido o el 53% en Francia”.
El informe se centra en el efecto de la actividad de las ONG en la atención de los colectivos más vulnerables, tanto en España como fuera de nuestras fronteras. En este sentido, Eduardo Gimenez destaca que “gracias a los socios, las ONG de la Campaña han obtenido en el último año alrededor de 400 millones de euros para financiar sus proyectos”. Según la estimación realizada, estas aportaciones de los socios de las ONG, puede llegar a generar un impacto real en la sociedad de 9 veces su valor, es decir, alrededor de 3.900 millones de euros.
Apoyo de personajes públicos
El seleccionador nacional Vicente del Bosque, el campeón del Mundo de Moto GP Jorge Lorenzo, la periodista Ana Pastor, el deportista Juanma López Iturriaga, los presentadores Christian Gálvez, Carlos Sobera, Sandra Sabates y Anne Igartiburu, las actrices Macarena Gómez y Marta Etura o los músicos Antonio Carmona y Carlos Jean son algunos de los ciudadanos que han querido demostrar su compromiso con las ONG y con la campaña SOMOS.
Ana Pastor y Juanma López Iturriaga han pedido hoy en la rueda de prensa de presentación de la campaña SOMOS, que los ciudadanos muestren en el Día SOMOS, con orgullo, su apoyo a la solidaridad. Ambos han animado a los ciudadanos a que salgan a la calle el próximo día 24 de Mayo con una prenda del revés para mostrar la necesidad de cambar las cosas, de darle la vuelta al mundo.

Relación de las ONG que lanzan la Campaña:
Acción contra el Hambre, Comité Español de ACNUR, Fundación Adsis. AIPC Pandora, Aldeas Infantiles SOS, Alianza por la Solidaridad, Fundación ANAR, Anesvad, Ayuda en Acción, Cáritas, Cris contra el Cáncer, Cruz Roja, Dianova, Entreculturas, Fontilles, Fundación Atenea, Fundación Balia, Fundación Hazloposible, Fundación Josep Carreras Contra la Leucemia, Fundación Tomillo, Global Humanitaria, Intermón Oxfam, Manos Unidas, Médicos del Mundo, Médicos Sin Fronteras, Plan Internacional, Proyecto Hombre, RAIS Fundación, Salud por Derecho, Save the Children, Fundación Secretariado Gitano, UNICEF, UNRWA España y World Vision.
Asociación Española de Fundraising:
La Asociación Española de Fundraising nació hace diez años con el objetivo principal del desarrollo de la filantropía en nuestro país. Actualmente forman parte de la Asociación cerca de cien organizaciones grandes y pequeñas de los sectores de cooperación, acción social, cultura, medioambiente, investigación y educación.
Bain & Company:
Bain es una de las principales empresas de consultoría estratégica del mundo. Fundada en 1973, en España desde 1994, trabaja con más de 4.600 empresas y está presente en las operaciones corporativas más importantes de los últimos años. Bain ha sido galardonada en varias ocasiones como una de las mejores empresas para trabajar en España por Great Place to Work®, siendo la ganadora en la franja de 50-100 empleados en 2013.
08.05.2013 ·
El conflicto en Siria es extremadamente intenso, con las líneas del frente cambiando constantemente, enclaves de población incomunicados y por tanto sin acceso a ningún tipo de asistencia además de un sistema de salud derrumbado. Se estima que 6,8 millones de personas necesitan ayuda humanitaria.
A pesar del reto que supone operar en el país, MSF ahora cuenta con cuatro hospitales, un mayor número de clínicas móviles en torno a algunos de estos hospitales y una estrategia basada en intentar abrir nuevos proyectos allí donde se den las condiciones de seguridad necesarias. Para ser totalmente independientes de todo posicionamiento político respecto a la crisis en Siria, MSF sólo utiliza fondos propios para financiar su trabajo en la zona.
Aproximadamente 1,4 millones de sirios han huido a países que ya están al límite de su capacidad de respuesta humanitaria. MSF está realizando consultas médicas y distribuyendo artículos de primera necesidad a los refugiados en Irak, Líbano y Turquía.
Actividades en el interior de Siria
Dentro de Siria, MSF está ampliando sus actividades en la medida que la seguridad lo permite, pero sigue limitándose a cuatro localidades en las que se pueden desplegar los equipos para llevar a cabo una atención médica de calidad garantizada. Aunque MSF sigue negociando el acceso a través de Damasco, de momento la organización sólo puede trabajar en las zonas controladas por la oposición.
Cerca de Alepo, en un hospital de MSF se realizan más de 1.500 consultas y en torno a 70 intervenciones quirúrgicas cada mes. Otro equipo de MSF abrió un banco de sangre (cuya gestión se cedió a médicos sirios) para el suministro a los hospitales en la zona de Alepo, y luego empezó a vacunar a población infantil, ya que a causa del conflicto las actividades de vacunación rutinaria habían quedado interrumpidas.
En la provincia de Idlib, MSF cuenta con dos hospitales. “Estamos en alerta permanente por si se produce una afluencia masiva de heridos pero ésta no es la actividad fundamental de nuestro día a día,” explica Alex Buchmann, que acaba de regresar del terreno donde ha trabajado como coordinador de uno de los hospitales. “Cualquier servicio médico que siga funcionando en esta zona se centra en dispensar asistencia a los heridos de guerra, por lo que para las personas con embarazos difíciles, enfermedades crónicas, fiebres o enfermedades en general las únicas opciones son nuestro hospital y nuestras clínicas móviles. A veces, hay heridos, pero todo el tiempo hay enfermedades que requieren tratamiento.”
El otro hospital de MSF en la zona cuenta con un servicio muy especializado en traumatismos y cirugía, donde hasta la fecha se han practicado ya más de 1.160 intervenciones quirúrgicas principalmente a pacientes víctimas de la violencia y más de 2.800 pacientes han recibido atención urgente, incluyendo muchos con quemaduras extensas causadas por accidentes con estufas rudimentarias o por manipulación de dispositivos caseros para refinar petróleo. Los pacientes operados también reciben fisioterapia en el hospital o en una unidad de cuidados postoperatorios.
Para mejorar la situación con respecto al agua y al saneamiento en un campo de desplazados, MSF está construyendo 50 letrinas y 50 duchas. Se organizó asimismo una campaña de vacunación para niños menores de cinco años; 3.300 fueron vacunados contra la polio y 2.000 contra el sarampión.
En la provincia de Al Raggah, los enfrentamientos y bombardeos en la ciudad de Al Raqqah y sus alrededores han provocado la huida de decenas de miles de personas hacia aldeas de la zona. MSF ya ha visto unos 300 casos de sarampión (un claro signo de derrumbe del sistema de salud). El equipo de MSF ha empezado a realizar consultas externas en un centro de salud y pronto pondrá en marcha un servicio de maternidad, tratamiento de enfermedades crónicas, una sala de urgencias y un departamento de hospitalización.
La mayoría de los equipos de MSF también efectúan clínicas móviles y algunos de los proyectos han introducido un servicio de salud mental, algo realmente necesario tras dos años de conflicto intenso. MSF también lleva a cabo una extensa actividad de aprovisionamiento de material médico y de artículos de primera necesidad a hospitales en ambas partes del conflicto en Siria, incluidas zonas como Al Raqqah, Damasco, Deir Ezzor, Deraa, Hama, Homs y otras.










