MÉDICOS SIN FRONTERAS

En el campo de refugiados de Kutupalong-Balukhali, hemos construido un nuevo hospital que cuenta con unas 100 camas, una sala de urgencias, una unidad de cuidados intensivos, una maternidad y un centro de alimentación terapéutica, entre otros servicios.

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Dos meses después del inicio del proyecto, hemos abierto un nuevo hospital en el campo de refugiados de Kutupalong-Balukhali -en la región de Cox’s Bazar-, que acoge a una parte de los 700.000 refugiados rohingyas en Bangladesh.

Con capacidad para más de 100 pacientes, busca responder a una situación de emergencia: la afluencia masiva de rohingyas que han huido de la violencia extrema en Myanmar desde el 25 de agosto de 2017. Con la llegada de la temporada de monzón, será aún más difícil garantizar el acceso a la atención médica en los campos. Por estas razones, era necesario tener una instalación semipermanente en el lugar. Cada uno de nuestros edificios está hecho de una estructura metálica montada sobre una losa de cemento.

Una construcción a medida

El nuevo hospital cuenta con una sala de urgencias, una unidad de cuidados intensivos, un laboratorio clínico, servicios de hospitalización, una maternidad con unidad de atención prenatal y un centro de alimentación terapéutica para niños con desnutrición severa.

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De esta manera, nuestros equipos podrán atender problemas de salud comunes en los campos de refugiados, como infecciones del tracto respiratorio y diarreas. También podrán hacerse cargo de urgencias como la atención a víctimas de violencia sexual, o a pacientes con heridas de trauma o dificultades respiratorias.

Cuando requieran una cirugía y una vez que su condición sea estable, los pacientes serán derivados a un hospital con quirófano. Nuestro centro ofrece diversos servicios médicos, además de consultas de planificación familiar para las mujeres.

Francesco Segoni, nuestro coordinador de emergencias en Cox’s Bazar (Bangladesh) explica que “también podemos tratar enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y el asma, que es la principal causa de muerte entre los adultos. Es importante que los pacientes con enfermedades crónicas tengan acceso a atención médica secundaria para que, cuando la necesiten, puedan recibir atención como pacientes hospitalizados”.

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Teniendo en cuenta el monzón

El hospital también tiene capacidad para tratar epidemias de enfermedades tales como el cólera o la Hepatitis E, muy comunes en la época del monzón.

“Con las inundaciones y la acumulación de agua estancada, es más probable que se propaguen las enfermedades transmitidas por el agua y los mosquitos debido a las severas condiciones de hacinamiento de los rohingyas y a las precarias condiciones de saneamiento”, añade.

Con vistas a la temporada de lluvias, hemos construido letrinas en áreas propensas a inundarse. Además, como muchos de los pozos existentes son poco profundos, lo que contamina el agua de la superficie, hemos excavado nuevos pozos a más de 150 metros de profundidad.