MÉDICOS SIN FRONTERAS

Alrededor de 800 mujeres mueren cada día por complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto, la gran mayoría en países en desarrollo y debido a que no pueden obtener la atención médica que necesitan.

©Martina Gacigalupo/MSF

A los hospitales de Médicos Sin Fronteras (MSF) llegan todos los días mujeres con condiciones médicas que amenazan su vida. Otras muchas, millones en todo el mundo, no tendrán la posibilidad de ver a un médico cuando lo necesiten, o llegarán al hospital cuando sea demasiado tarde.

Estas son las situaciones que refleja ‘Sin ellas no hay futuro’, una exposición sobre la realidad en la que viven las mujeres que soportan todo el peso de las sociedades en crisis, generalmente aquellos que tienen que ver con la salud reproductiva pero también otros que se refieren a la violencia sexual e intrafamiliar.

La muestra –que se celebra en el marco del festival Ellas Crean– recoge fotografías y vídeos de Martina Bacigalupo, Patrick Farrell, Kate Geraghty y Sydelle Willow Smith, realizadas en contextos en los que trabaja MSF, como Burundi, Papúa Nueva Guinea, Malaui y Haití. En ellas se abarcan cinco amenazas para la salud y la vida de la mujer a través del testimonio de quienes las sufren: Chantal, Sylvie, Marlin, Yvonne o Edna han sufrido urgencias obstétricas o fístulas a raíz de un mal parto, o han sido agredidas por sus maridos, o han quedado embarazadas tras una violación, o tienen VIH y temen transmitírselo a sus bebés.

©Kate Geraghty/MSF

El caso de las mujeres desplazadas

Los problemas relacionados con la salud reproductiva son la principal causa de muerte entre las mujeres en edad fértil, por ejemplo las complicaciones en los partos o las consecuencias de abortos no seguros. Y en contextos violentos, la vulnerabilidad de la mujer se agrava; en muchos lugares no hay asistencia médica especializada para víctimas de violencia, ni atención para sus lesiones o heridas, ni prevención de infecciones, ni apoyo en salud mental.

El caso de las mujeres desplazadas es un ejemplo de especial vulnerabilidad y es que en la actualidad, al menos 32 millones de mujeres y niñas en todo el mundo se ven forzadas a desplazarse de sus lugares de origen.

Durante su viaje, necesitan acceso a métodos anticonceptivos, un lugar seguro para dar a luz a sus bebés, y apoyo después de haber sufrido violencia sexual. Necesitan poder cuidar a sus propios hijos. Ellas no son diferentes de cualquier otra mujer o niña en el mundo; pero al ser desplazadas, se enfrentan a desafíos mucho mayores simplemente por el mero hecho de ser mujeres.

A lo largo de sus trayectos, las mujeres y niñas desplazadas necesitan urgentemente atención médica en cinco áreas clave: atención obstétrica, planificación familiar, atención para el aborto seguro, atención para víctimas de violencia sexual, y atención en salud mental.

Es por ello que, como respuesta a esta realidad, desde MSF hemos ampliado nuestras actividades para atenderlas durante su trayecto en diversos lugares como Tanzania, Bangladesh y Grecia.